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viernes, 2 de abril de 2021

2 de Abril, día internacional del autismo. Madres autistas de hijos autistas.

 Hoy abrimos el cajón de los "secretos"...

Y lo pongo así, entre comillas, porque en verdad no es ningún secreto, pero tampoco es algo que vaya contando a los cuatro vientos porque la sociedad lo tiene como un estigma y ya va siendo hora de cambiarlo...

Hoy es el día internacional del autismo, y las redes se llenan de mensajes sobre ello. Pero que mejor forma de darle visibilidad a una condición neuronal distinta, que el salir del armario.

Soy autista grado 1 (lo que antes se denominaba Asperger).
Siempre fui rarita, una niña que no necesitaba ni buscaba la compañía de otros niños. Prefería pasar mis horas libres entre libros; libros que podía leer una y otra vez de seguido.
Sufrí mucho acoso escolar, no es algo que os vaya a extrañar.

En mi adolescencia descubrí que tenia altas capacidades, un CI por encima de la media. Achaqué mis rarezas peculiaridades a ello.

No entendía el mundo que me rodeaba (que leches, sigo sin entenderlo a mis cuarenta pasados), y por mucho que intentase encajar, era incapaz de hacerlo. Por mucho empeño que le pusiese, siempre conseguía el efecto contrario.

Llegó el momento de ser madre, mi pequeño Individuo no interactuaba apenas conmigo, por aquel entonces la palabra autismo a mi me llevaba, como a la gran mayoría de gente a día de hoy, a la película de Rayman, vamos que ni idea de lo que realmente conlleva estar dentro del espectro autista. Con dos años y su lengua de trapo te hacia unos raciocinios que ríete tú de muchos adultos. Yo me veía reflejada en él, y sabiendo lo de mi coeficiente intelectual achacaba a eso sus diferencias con el resto de niños de su edad. El resto de la familia y amigos también veían lo especial que era mi hijo.

Empezó el cole y ahí sus diferencias con el resto de niños se hicieron más plausibles. Ahí empezó mi lucha (y tortura) contra el sistema.
Achacaban las peculiaridades del niño a mi mono parentalidad. Y me acusaban de cosas inciertas como que no le llevaba a parques o le impedía relacionarse con otros niños, me tenían como una madre absorbente. De ahí que no quisieran pasarle al psicólogo del centro. Toda la culpa era mía, y si un caso era yo quien debía hacer terapia. Pero ni recibíamos ayuda él ni yo, tan solo acusaciones y amenazas.

En cuarto de primaria me planté y dije "hasta aquí he llegado", fue cuando mi pequeño individuo empezó con sus primeros ataques-bloqueos (o cuando yo fui consciente de ellos dejando de atribuirlos a rabietas por la edad).
Por aquel entonces, por fin, yo estaba en terapia psicológica más por lo que vivía con mi hijo en el cole que por mis propias dificultades sociales.

No había forma humana de que le pasaran visita en el CSMIJ (Centro de Salud Mental Infanto Juvenil), ni pidiéndolo mi propia psicóloga a sus compañeras de la planta infantil, ni la pediatra. Ya que esa derivación debía pasar por el centro escolar, y estos negaban que el niño tuviese un problema (a pesar de que sus boletines de notas escolares desde P3 indicaban lo contrario.

Estábamos ya en sexto cuando la palabra autismo era más corriente en nuestra sociedad y entonces empecé a atar cabos. En una de mis visitas al centro de salud mental se lo comenté a mi psicóloga y a ella le cuadró también las actitudes de mi hijo con un posible diagnostico de autismo, ni por esas consiguió que le visitaran en el CSMIJ. Entonces pensé (o pensamos): Si cuando veía a mi hijo, me veía a mi misma con su edad... ¿no sería yo también autista?
Y fue cuando me pasaron el test ADOS y aquello fue un blanco y en botella. Y de repente toda mi vida cobró sentido.
Gracias a mi diagnostico TEA muy tardío, conseguimos que le pasaran al CSMIJ y fue otro blanco y en botella, no sin antes llevarse una denuncia por agresión por parte de tres profesores del centro escolar al que iba, en una de sus crisis autistas que ellos tachaban de chulería (que aunque así hubiese sido estaba fuera de lugar el como actuaron con él).

Y bueno, eso fue con 12 años. Doce años donde mi hijo a estado desatendido y donde por suerte (y dicho por nuestra psicóloga) me ha tenido a mi como madre. Doce años en donde yo, sin saber nada sobre el tema, ni lo que hacía le ayudé a aprender a vestirse mediante lo que hoy sé que son pictogramas y que a día de hoy con 14 seguimos usando para diferentes cosas. De igual manera trabajé mucho todas las carencias que aparentemente vienen causadas por el CEA (Condición del Espectro Austista, que nos gusta y cuadra más que trastorno), tales como la falta de tono muscular, la hiperlaxitud, su torpeza, su coordinación (sobre todo la de ojo-mano)... Todo eso, desde bebé, con mis propios medios sin tener ni idea de nada de lo que estaba haciendo, instinto puro.

Hemos vivido un calvario gracias a su falta de diagnostico y ayuda por falta de las entidades públicas como colegios y trabajadores sociales. Le película hubiese cambiado mucho si me hubiesen hecho caso desde el minuto uno en vez de juzgarme y culparme a mi, como por desgracia me consta que se sigue haciendo (madres nevera nos llaman). A día de hoy recién empezamos a recibir ayuda, terapia y apoyo. Dos años después de su diagnostico (que no olvidemos que luché por el doce años).

Yo, por mi parte, como adulta y madre autista, tengo muchos limites de los cuales ahora soy consciente y que me han aportado la capacidad de poder parar antes de sufrir un bloqueo. De dejar de intentar ser como lo que no soy, para que me acepten. Mi vida, sólo con el diagnostico pego un cambio de 180º. Es tan importante comprender que te pasa y porque...

Pues esta es nuestra historia resumida, en un intento de darle más visibilidad y normalidad al autismo. Somos much@s los que vivimos en la oscuridad, sabiendo que nuestro cerebro funciona diferente. Tachados de raritos, pero que no decimos nuestra realidad por miedo a un mayor rechazo y que además nos tachen de locos, porque sí, por desgracia son muchos los que al enterarse de mi condición rapidamente me han tachado de loca. Y como dice Sheldon Cooper (todo un estereotipo exagerado, pero que a mi me representa casi al 100% cada vez que le veo): 

"No estoy loca, que me han hecho pruebas" 😜



Y si has leído hasta aquí, en nombre del Individuo, mío y el resto de colectivo autista, te ánimo a pasarte estos días por el Instagram del blog (@1cajoncualquiera) porque tendremos sorteíto gracias a mi pequeño Individuo.
Su donación forma parte de su terapia y es su forma de intentar dar más visibilidad y normalidad a su (nuestra) condición autista (de la cual, por cierto, se siente muy orgulloso).





viernes, 21 de septiembre de 2018

Chasco con compra online en MundoDisfraz

Hoy abrimos uno de los cajones del niño...

A principio de año nos tocó un vale regalo de 30€ en el sorteo que realizó para carnaval Gololo&Toin de la mano de Mundo Disfraz.
La tienda me facilitó el código descuento al finalizar carnavales. Estuve mirando todos sus productos pero poca cosa quedaba ya después de tantas ruas y casi ninguna para la talla del peque. Cómo no caducaba hasta pasado un año no me preocupé, pensé en aprovecharlo para Hallowen.

Esta vez no iba a pillarme el toro y volver a quedarnos sin stocks, así que hace un par de semanas hice el pedido. Ante todo decir que estoy muy agradecida, pero lo cierto es que también nos llevamos un buen chasco al recibir el paquete.

Para empezar el envío, casi 7€ de entrega 24h, que ya de por si me parece bastante elevado, pero es que encima no me llegó en plazo. Hice el pedido el día 6 de Septiembre y no lo recibí hasta el día 12. Vale que entre medio hubo un fin de semana y un festivo, pero aún y así siguen siendo tres días de envío.

El pedido llegó en una bolsa de la empresa de mensajería, sin más. Podrían haberse pinchado los inchables que llevaba o deformado su contenido por mala posición o presión a la hora de cargar la furgoneta.
Había pedido una capa con capucha para mi astilla, la cual se veía muy bien. Al principio me parecía caro 17€ por una capa, pero es de doble tela y se ve muy bien acabada (no especificaba nada en la web). Le añadí una barriga inchable que fue todo un exitazo, se puede usar tanto de tripa como de joroba, le queda espectacular con la capa. También añadí una porra de pinchos inchable, esta dice que no tiene cuerpo y se le dobla en la mano. Cuesta de inchar porque no tiene válvula de seguridad y es casi imposible cerrarla sin que pierda aire.


Cogí unos guantes de látex tipo guantelete de garras.
El packaging venía destrozado, todo el cartón gastado, arrugado, lleno de marcas, con celo y grapas. ¡Menos mal que no era para regalo! En la web lo tenían en promoción, pero en ningún lugar indicaba que era por su estado o tara, una piensa que es por que quieren limpiar almacén. Cuando los sacamos nos quedamos chof resulta que no eran guantes, sino fundas abiertas para meter los dedos.
Pero lo peor es que venía algo rajado y con las gomas que lleva para sujetarlas al antebrazo están desgastadas, quemadas dadas de sí y no sirven para nada. Total que no le pega al antebrazo y los lleva medio colgando y abiertos porque la goma no hace su función.

El siguiente chasco vino de la mano de los tatuajes de heridas. En la página sale una foto montaje con nueve motivos, y en la descripción pone "Tatuaje de heridas", en plural. Con lo que da pie al error de que compras un plana con varios motivos (más si lo comparas con el de matrioshka que tienen a un precio similar).

Nosotros esperábamos una pequeña plana con varios tatoos temporales tipo a los de los chicles, pero nos llego tan solo uno de tamaño enorme y bastante cutre, todo sea dicho, parece un cerebro más que una herida.
Aunque en el diseño no esperaba gran cosa, sí que esperaba que vinieran varios y más pequeños. Nuevamente falta de información del producto que estás comprando.

Para finalizar, le cogí un paquete de cien globos que todavía están por probar su calidad, si están igual de pasados que los guantes (que no son guantes) no van a durar inchados ni diez minutos, sino petan antes. De momento uno que inchó para soltarlo y que volara parece que estaba bien. En vista del envío la verdad es que me quedé desconfiada de la calidad en general.
Cómo veis nos desilusionamos bastante. Aunque a pesar de todo seguro que en Halloween triunfará con el outfit. Y la capa para sus espectáculos de magia le va a ir genial.

RESUMIENDO:
  • Envío caro y lento
  • Nula información de los productos
  • Relación calidad precio baja
  • Presentación floja

¿Compráis disfraces online?

-No es una entrada patrocinada-

lunes, 29 de febrero de 2016

La Isla Prohibida, emocionante juego de mesa colaborativo

Hoy abrimos el cajón de los juegos...

Había leído sobre este tipo de juegos de mesa colaborativos, como el archifamoso Pandemic. Pero no acababa de verlo claro. Que no hubiese un ganador y donde los movimientos por turnos fuesen consensuados entre todos se me antojaba soso, aburrido y carente de gracia. No entendía el éxito de Pandemic hasta que, gracias a Devir, cayó en mis manos La Isla Prohibida*.




Ya para empezar, el juego entra por los ojos. Su packaging es super vistoso (a años luz del escueto Catan Cartas). Es una bonita caja metálica con los dibujos en relieve que llama la atención en las estanterías de los comercios. De hecho había tenido esta lata entre las manos en más de una ocasión atraída por su caja e ilustración, pero que siempre había acabado desechando al leer lo del juego colaborativo, que como os comentaba no le veía la gracia; hasta que lo probé...

El juego no tiene un tablero al uso, se forma mediante losetas. Para ello se deben mezclar bien y se reparten en forma de cruz la cual representará la isla que debemos explorar para conseguir sus cuatro tesoros antes de que se inunde y desaparezca (puedes descargarte otros tipos de tableros aquí: Variantes islas).

Cada loseta consta de dos caras, una a todo color y la otra en azul representando su inundación. Cuando montamos el tablero debemos hacerlo con toda la isla "seca" y a continuación sacaremos seis cartas de inundación para comenzar la partida con partes de la isla inundadas.
Nuestra misión es recuperar las cuatro estatuillas que se esconden por toda la isla. Para ello debemos reunir cuatro cartas del tesoro iguales y situarnos sobre una de las dos losetas existentes para cada figura. Entre tanto reunimos esas cartas, debemos andarnos con ojo de ir asegurando las partes de la isla que se van inundando, porque sino podrían hundirse y por tanto desaparecer, dejando la isla más pequeña lo que nos llevería a tener más posibilidades de que se sumerjan las losetas con tesoro o la de la pista de aterrizaje, esencial para poder emprender la huida con el valioso cargamento. Y todo esto mientras vamos robando cartas de inundación en cada turno y nos exponemos a robar hasta tres cartas de Las aguas suben del mazo de tesoros. Estas cartas nos hacen primero subir el nivel del agua de la isla, con lo que podemos pasar de sacar tres cartas de inundación a cinco por cada turno, haciendo más difícil mantener la isla a flote. Seguidamente nos hace barajar la pila de descartes de inundaciones y ponerla encima del mazo, con lo que si habían pocas cartas descartadas del anterior turno seguidamente van a volver a salir. Y cómo seguramente no nos ha dado tiempo a asegurarlas las perdemos sin remedio, cuatro o cinco losetas de tirón, y con suerte ninguna eran las de tesoro o pista de aterrizaje.
Pero no todo es malo, también nos pueden salir cartas de Helicóptero o de Sacos terreros, las primeras para desplazarnos a la loseta requerida sin gastar ninguna de nuestras tres acciones por turno; y la segunda para asegurar el trozo de isla que nos interese sin gastar acciones ni estar junto a dicha loseta.

Para poder conseguir los tesoros escondidos el equipo está compuesto por seis héroes, los cuales constan de una especialidad con la que se desenvolverán a lo largo de la partida. Aunque hay seis diferentes el juego es para cuatro jugadores máximo que recibirán su héroe al azar. De esta manera las partidas tendrán más diversidad de planteamientos a seguir.

En cada turno el jugador puede llevar a cabo tres acciones: desplazarse por la isla, asegurar una loseta, dar una carta a otro jugador. Pudiendo elegir moverse tres posiciones, o dos y asegurar una loseta, o solo asegurar una loseta y pasar de las otras dos acciones disponibles... como resulte más beneficioso para la partida. Y aquí viene la gracia del juego cooperativo y que a mi me había echado tanto para atrás. La jugada no depende tan solo del héroe del turno actual sino que, como pasaría en la vida real en cualquier equipo de campo, todos los movimientos se consensúan entre todos los miembros del grupo. Ya que lo que a uno puede parecerle una gran idea puede perjudicar a otro héroe o entorpecer los pasos que tenía previstos poniendo así en peligro la misión. De esta manera se fomentan el diálogo y la expresión. Debatiendo y sopesando entre todos que sería mejor o peor y exponiendo las razones con los argumentos necesarios para que el resto lo entienda. Aquí no vale "porque lo digo yo", o "porque me gusta así". Es una gran herramienta para trabajar la comunicación y las relaciones interpersonales.
Nosotros solo hemos llevado a cabo partidas de dos jugadores y a veces nos cuesta ponernos de acuerdo en los pasos a seguir; que tesoro va a buscar cada uno, ves hacia el Puente del abismo para asegurar el Templo de la luna y de paso me das la carta de fuego, no que mejor me quedo aquí no vaya a ser que suban las aguas y perdamos la pista de aterrizaje ...


A veces nos acaloramos un poco, pero en cuanto vemos la solución nos echamos esas risillas complices "sí, sí, lo veo... lo veo..., vamos allá..." Me encanta cuando es él el que ha propuesto un buen plan y yo le sigo, verle como se hincha de orgullo y se viene arriba seguro de si mismo. Esa expresión que adquiere...
Así que ya veis, la que no miraba con buenos ojos los juegos colaborativos ahora se ha vuelto una fan de ellos. Que otro punto molón que tienen a su favor es que la espera de tu turno no se te hace eterno ni te aburres ya que siempre estás participando, por lo que es genial también para los niños que tienden a dispersarse y que acaban molestando cuando no es su turno.

En la caja indica que es a partir de 10 años, aunque bien podría indicar tranquilamente a partir de 8. Es muy sencillo de entender y practicar, con el añadido que siendo colaborativo aunque fuesen más pequeños podrían participar de la partida ya que el resto de jugadores les indicarían los pasos a seguir aunque no acabase de entenderlo. Así los más pequeños pueden formar parte de los ratos de ocio con los hermanos mayores, los cuales a veces, sobretodo a partir de algunas edades, se aburren con los juegos de los menores.

Tiene una versión hermana, El desierto prohibido, con el mismo packaging tan molón y misma mecánica de juego. Aunque en vez de buscar tesoros tienes que recuperar las diferentes piezas para montar una maquina voladora y poder escapar antes de que las tormentas de arena lo oculten para siempre. Eso de tener que montarla me parece más chuli que agrupar tesoros sobre la mesa, sobretodo para los niños jejeje. Da más sensación de urgencia ante la huida.

Como os cuento, estoy encantada con el juego. Me parece una gran herramienta para fomentar el diálogo y la asertividad de los niños de forma ludica y en familia.

RESUMIENDO:
  • A partir de 10 años (yo diría 8)
  • De 2 a 4 jugadores
  • Fácil y rápido de jugar
  • Entretenido incluso para dos jugadores
  • Juego colaborativo
  • Favorece el diálogo
  • Trabajas la comunicación
  • Trabajas habilidades estratégicas, anticipación
  • Trabajas habilidades espaciales
  • Trabajas la asertividad
  • Packaging vistoso y duradero

¿Que te parece? ¿Lo conocías? ^_^

-Entrada colaborativa-
Enlaces de afiliado:

*Este juego, diseñado por Matt Leacock, ha ganado varios premios internacionales
2011: Juego del Año en España
2010: Mensa Select Winner
2010: BoardGameGeek Golden Geek

martes, 8 de diciembre de 2015

SILINCODE, pulseras identificativas QR para niños, alergias, enfermedades crónicas y deportistas al aire libre.

Esta primavera me topé con unas pulseras identificativas que llamaron mi atención, de tal manera que me puse en contacto con la marca interesándome por ellas. Poco después, y gracias a la amabilidad de Silincode (empresa pionera en el sector) recibía en mi casa varios ejemplares de muestra.
Desde entonces no han salido de nuestras muñecas.


¿Porque llamaron tanto mi atención estas pulseras identificativas? Pues porque iban más allá del espacio para poner un teléfono y una alergia o enfermedad.
Hace unos años que el niño tenía una pulsera identificativa, donde constaban su nombre y mi móvil con el prefijo +34 para señalar de algún modo el idioma del crío si este se perdía de vacaciones por ahí. No podíamos pedirle mucho más a la pulsera, en el momento nos dio mucha seguridad ya que en caso de perdida no corría riesgo de perder los datos (iba ajustada con cordón con doble nudo) o que estos se borraran. Hay muchas familias que cuando acuden a eventos o lugares con una gran multitud de personas improvisan escribiendo su teléfono en el antebrazo del niño o introduciendo su tarjeta en un bolsillo.
Como decía a nosotros, en el momento, nos sirvió y dio mucha tranquilidad. Pero claro, nosotros no necesitamos un espacio extra para incluir una posible enfermedad o alergia.
Llegados a este punto es lo que me convenció de las pulseras identificativas Silincode. Estas pulseras no tienen un espacio donde apuntar los datos, evitando así que queden a la vista de cualquiera. En su lugar tienen un código QR. Son esos cuadraditos que suelen estar a pie de página en anuncios de revistas, marquesinas, cajas de productos, etc. Mediante un teléfono móvil, y una aplicación de lectores QR podemos de forma rápida la información que ese cuadrado en particular tenga subida. Te enlazan con una página web donde bien puedes ver una descripción del producto que la lleva, un vídeo explicativo, opiniones, páginas de redes sociales... Imagina llevar todo el contenido de este blog en la muñeca...
Silincode además de la pulsera te ofrece ese espacio donde almacenar tus datos. Al leer el código de la pulsera con tu teléfono este te abre un link en tu navegador donde aparece una ficha con los datos que hayas querido apuntar.

Los datos están divididos en varias secciones, las primeras para ver los datos importantes de un vistazo. De esta manera podemos ver la foto de la persona que estamos atendiendo (para asegurarnos que es la misma), junto a su grupo sanguíneo, su nombre, apellidos, sexo, edad, altura y peso.
Justo debajo de esta información podemos ampliarla con otros datos también de vista rápida donde podemos indicar si la persona es donante de órganos, si no admite transfusiones de sangre y si lleva marcapasos. De esta manera, en el primer vistazo y en caso de emergencia los servicios sanitarios pueden tomar las decisiones oportunas. Porque esta pulsera no solo sirve en caso de que los niños se pierdan; también sirven para ampliar la información sobre sus posibles alergias  y enfermedades, incluso fobias o manías. Me parecen esenciales no sólo para niños sino para cualquiera persona que sufra de alguna enfermedad, o incluso para personas sanas que suelen salir a practicar deportes al aire libre o circulan por carretera.

Además de la información que ya hemos comentado y que podemos ver de un solo vistazo, hay tres pestañas más para ampliar nuestro historial médico y facilitar a los servicios de emergencia nuestro socorro.
La primera pestaña es la de alergias, donde apuntaremos las que tengamos o como en el caso de mi hijo indicar que no consta de ninguna conocida.
La segunda pestaña es la de medicación, donde podemos anotar toda la medicación que estamos tomando, sus dosis y todo lo que consideremos apropiado de indicar sobre ello. Esta pestaña no sólo es vital para un caso de emergencia y que no mezclen medicaciones contraindicadas. También es una buena herramienta para personas que toman una gran cantidad diferente de pastillas y les cuesta recordar sus nombres y/o dosis de cada una a la hora de enumerarlas en una visita médica.
La tercera pestaña es el historial médico en sí. Donde puedes indicar la enfermedad que padeces o padeciste para que sea tenida en cuenta a la hora de valorarte en caso de emergencia.

Seguidamente la ficha nos marca en rojo un botón de llamada directa al 112, número de emergencias. Si la persona que escanea la pulsera tiene activado el posicionamiento de su móvil, además le indicará el punto casi exacto donde os encontráis para que quien te esté socorriendo y haya leído tu pulsera no pierda un tiempo vital en la búsqueda de la calle y número para que acuda la ambulancia.

Debajo de ese apartado hay espacio para poner los teléfonos de las personas que quieres que sean avisadas en caso de emergencia. Yo he apuntado el parentesco junto a los números para ayudar a la persona que llama a abordarte sobre la emergencia que está ocurriendo.
Después de ese hay otro apartado denominado documentación, donde puedes añadir archivos de imagen tales como informes médicos, DNI, radiografias...

Y ya para terminar, por si nos pareciese poco todo el contenido que podemos introducirle, hay un apartado indicado como "información adicional" donde por ejemplo podemos indicar manías del niño, fobias, canciones o trucos que le ayudan a calmarse, etc. En nuestro caso he añadido una nota donde pido por favor que una vez escaneada la pulsera llamen lo más rapidamente posible a uno de los telefonos indicados, ya que al ser escaneado el código el sistema manda un e-mail de aviso a las direcciones de correo electrónico que hayas especificado, indicando que dicha pulsera acaba de ser escaneada.
A mi esa opción me da una tranquilidad extra.

Todos estos datos pueden ser modificados desde tu área personal en my.silincode todas las veces que quieras y cuando lo consideres necesario, como por ejemplo en los cambios de medicación.

Como comentaba. desde que entró en nuestras vidas no han salido de nuestras muñecas, se han vuelto indispensables en nuestro día a día, sobretodo a la hora de salir con las bicicletas.
Me consta que muchos sanitarios de ambulancias la tienen en cuenta a la hora de una emergencia, incluso vi un video de uno de estos sanitarios donde recomendaba y pedía que la gente llevase una, ya que les facilitaba mucho su trabajo en caso de emergencias. Y es que no es por que ellos no se compliquen, sino porque de ello puede depender tu vida.
Por eso desde que las conocí hablo de ellas a todo el mundo e intento darle difusión para que el máximo de gente la conozca (no, no me llevo comisión alguna). Sobretodo que las conozcan los cuerpos de emergencias, la tengan en cuenta y que sea de lo primero que miren al encontrarse con alguien inconsciente o semiconsciente. No como pasa con muchas medallitas o esclavas que llevan el nombre por delante y en su reverso una alergia o enfermedad que debiera ser tenida en cuenta y que nunca tienen en cuenta porque se confunden con joyas corrientes, cuando no se han perdido en medio de la emergencia.

La pulsera del niño es de silicona, la mayor pega que le veo, es que sino estás familiarizado con estas pulseras pueden pasar por una pulsera propagandistica más que tanto se pusieron de moda. No llama mucho la atención el SOS y SCAN ME que lleva grabado y queda por debajo. De ahí que cuanto más se conozca, mejor.

La de la izquierda perdió el color como cuando se lo come el sol
Como decía, no se la ha quitado desde que nos llegó en primavera. La ha trotado muchísimo; la ha retorcido entre sus dedos jugando con ella mientras prestaba atención a otras cosas, mojado, sudado, restregado por la tierra del parque... Y ha aguantado sin problemas, solo perdió un poco de color,
pero creo que vino defectuosa ya que le pasó poco menos de dos semanas después de tenerla. Como me equivoqué de talla al pedirla me daba miedo de que la perdiera, así que pedimos una más pequeña que nuevamente y muy amablemente nos facilitaron desde Silincode, al recibir la nueva la diferencia de color era mucho más visible y esta a día de hoy sigue como el primer día, con el mismo trote que tuvo la otra, pero sin haber pedido tono. El código QR, que viene protegido con una capa como de gel, sigue en perfecto estado tanto en una como en la otra, aunque dicha capa de gel parece haber desaparecido casi al completo.

Ahora yo tengo dos pulseras. La que le iba grande al niño que heredé, y la de velcro que nos mandaron la primera vez.
La de velcro tiene doble seguridad, ya que además del velcro pasa por una hebilla, por lo que en el remoto caso de que se abriera la pulsera esta no caería al suelo puesto que se mantiene redonda alrededor de tu muñeca. El problema es que mis muñecas (igual que las de mi cachorro), son de canario y la pulsera de velcro en el tope de su cierre me queda un pelin suelta y me incomoda algo. Tanto la placa metálica donde esta lleva grabada el código QR como la propia hebilla son un pelín grandes para mi ridícula muñeca.
Siendo de nylon no me gusta mucho si tuviese que mojarla en la playa o piscina, aunque indican que los soporta sin problemas (ahí no puedo valorar ya que este año no hemos podido pisar ni playa ni piscina), pero la sensación de llevar algo húmedo en la muñeca no me agrada mucho, ya me ha pasado alguna vez al lavarme las manos. Para el agua prefiero la de silicona que seca al instante, aunque no es que se quede mojada o tarde en secar. Maniática que es una, y teniendo la otra opción pues depende de la ocasión uso una u otra. Porque, nuevamente con mis manías, la de silicona me incomoda con la ropa. Para mi gusto queda muy tiesa, no se adapta de la misma manera que lo hace la otra. Y entre tú y yo... que nunca me gustaron ese tipo de pulseras que tan de moda se pusieron. Pero para ir identificada a la playa me es ideal.

Además de los dos tipos de pulseras nos mandaron una placa para mascotas y un adhesivo para cascos.
Debo decir que la placa de mascotas no ha tenido el mismo rendimiento que las pulseras, quizás hayan sido diseñadas para perros de ciudad y no hayan tenido en cuenta a los perros todo terrenos como el nuestro. O quizás estaba defectuosa. La cosa es que sobre las dos semanas ya pudimos apreciar como si se hubiese colado agua, como cuando los libros forrados se mojan y se ven en los bordes las manchas... Y la superficie se rayó bastante.

  

El adhesivo para el casco no lo hemos estrenado aún ya que estamos pendiente de reemplazo y me sabe mal pegarla para acabar desechando el casco en poco tiempo.
Esta pegatina me parece indispensable para todo motero, en caso de accidente es mucho más fácil de ver que una pulsera que seguramente quede tapada por la cazadora. Tiene el tamaño justo para llamar la atención sin romper la estética del casco, su color amarillo ayuda a su fácil localización.

Eso lo echo de menos en las pulseras, pueden pasar bastante desapercibidas a pesar de llevar la palabra SOS y SCAN ME grabadas o ESCANEAR EN CASO DE EMERGENCIA en el cierre de la pulsera de velcro. A mi gusto deberían ser de otro color más llamativo, como la pegatina QR.

Quizás estés pensando que estas pulseras llevan demasiados datos personales susceptibles de ser leídos por cualquiera, pero hay que tener presente que para escanear un código QR has de hacerlo a poca distancia del código y que este no se mueva. Es casi imposible que alguien te escaneé la pulsera sin tu consentimiento, a no ser que te encuentres dormido por ahí, cosa que por tu propia seguridad no deberías hacer, que si pueden acercarse tanto como para escanear tu pulsera, a saber que otras cosas podrían hacerte.

Pues hasta aquí nuestras impresiones, ¿que te han parecido? ¿las conocías? Cuéntame ^_^


-Entrada colaborativa-
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Muchas gracias a Cristian y a su paciencia infinita

domingo, 25 de octubre de 2015

Abatons de Panini, juegos y colección todo en uno.

Sobre la cajonera del niño encontramos su bolsita de Abatons.

Hace unas semanas al ir a comprar unas libretas, en el escaparate de la papelería, vi un cartón de estos promocionales del primer número de alguna colección que me llamó la atención. Tenía una gran bolsa sorpresa y una Guía completa en formato revista.


El sobre sorpresa indicaba contener ocho Abatons para empezar la colección, un Abaton dorado, un set de conectores y una bolsa para guardarlo todo. En la revista pude observar que tenía varias posibilidades de juego y que podían hacerse construcciones con ellos, gracias a los conectores que venían.
Nunca he sido muy fan de las colecciones de patio de colegio, en parte por la discriminación de clases sociales que pueda conllevar ya que no todas las familias pueden permitirse el gasto, y en parte por incentivar el consumismo comprando algo por el simple hecho de tenerlo sin más uso que el de tenerlo puesto en la estantería.
Pero esta colección me pareció muy interesante porque aportaba juego; juegos como los de antaño, de tirarse al suelo y cultivar habilidades de psicomotricidad fina y coordinación mano-ojo. Que parece que si no sale en la tele ya no se puede jugar a ello y los niños han olvidado las chapas, canicas... y no será porque el mío no lo haya intentado.
Es cierto que si echas cuentas con menos de la mitad de lo que sale la colección puedes conseguir muchos juegos parecidos, pero no tienen el añadido de la emoción del sobre sorpresa y su sociabilidad, que aunque me cueste admitir y no esté muy de su lado, es algo que a los niños les gusta. Si cierro los ojos todavía recuerdo la sensación de ir al kiosco con 50 pesetas a comprar cromos y chuches. Y la emoción que sentía mientras habría el paquete, con las posteriores horas muertas en el parque mirando e intercambiándolos con los chavales del barrio.
Así que he claudicado y le he dejado comprarse algunos sobres.
No creo que acabemos ni media colección, pero mientras tenga un puñadete con el que poder jugar a tirar torres y hacer alguna construcción ya tenemos de sobra. Y así de paso aprende el valor del dinero y el esfuerzo que conlleva ganarlo y reunirlo.
El niño estaba que no cogía en sí de la emoción y fue corriendo a abrir la hucha para sacar los 9€ que vale el cartón Starter Pack.
Los sobres sorpresas pequeños valen 2€ y tienen dos Abatons (1€ cada figura) y sus pegatinas para poner en la revista guía que hace sus veces de albúm. Por lo que si puedes permitírtelo vale la pena coger el Starter Pack ya que por 9€ tienes nueve figuras (¡una de ellas dorada!) que es a lo que te saldrían en los sobres pequeños, pero además tienes la bolsita, los conectores y la guía-albúm. Aunque tiene una pequeña pega, y es que las pegatinas que trae para las figuras no son como las de los sobres pequeños, y tampoco incluye las pegatinas para el albúm, ni las pegatinas para la figura dorada, que se queda "desnuda". Un fallo que me parece bastante gordo. 

La colección son 80 figuras diferentes.
Divididos en ocho clanes, cada uno con su poder especial y con diez miembros en cada uno.
  • Koori, poder del camuflaje
  • Gröen, poder del hielo
  • Massakkis, poder de la velocidad
  • Yunga, poder del agua
  • Atalantir, poder de las mareas
  • Icarus, poder del tornado
  • Sakkari, poder del sol
  • Nibbet, poder de la alta montaña

Cada clan tiene todos sus miembros en colores opacos y en transparentes con purpurina, con lo que la colección consta de 160 figuras, a euro por figura... una autentica burrada. Y no solo eso, además cada clan tiene su jefe y estos, además de su versión opaca y transparente tiene su versión dorada, que se supone son los difíciles de conseguir. Y digo, se supone, porque pueden comprarse a parte en una cajita metalica para guardar la colección que trae las ocho figuradas incluidas, o con los sobres gigantes del Starter pack, que incluyen, segura, una figura dorada, todo es cuestión de tener suerte de que no te salgan repes.
Por eso digo que no llegaremos ni a la mitad de la colección, quizás ni a la mitad de la mitad... Me parece demasiado caro, y más teniendo en cuenta que será en un muy breve espacio de tiempo, ¿cuanto tardarán en pasar de moda y dejar de fabricarlos? Cuatro euros semanales me parecen mucho para niños de primaria, eso hacen a cuatro figuras por semana, dieciséis por mes, se necesitan unos diez meses para completar los 168 que conforman la colección, o al menos alcanzar su cantidad, que otra cosa es que no te salgan repes...


Pero a lo que iba, dejémonos de números, con un puñado que tenga él y un puñado que tenga otro, y otro puñado que tenga otro más... pues les da para hacer construcciones, torres, tirarlos, lanzarlos, intercambiarlos, hacer guerras y usarlos de gemas de cristal que les transfieren sus poderes.


Las pegatinas inferiores son un tridomino.
Con las superiores pueden hacer batallas de Abatons, enfrentando uno a uno ganando el de mayor poder marcado con estrellas.
Otra modalidad de juego es la de hacer torres infinitas, las pegatinas superiores también constan de números positivos, negativos y pasa turno, los cuales indican cuantos Abatons ha de poner o quitar el siguiente jugador sin que se le caiga la torre.
Con Abatons del mismo color pueden hacerse equipos para jugar a fútbol como con las chapas, el balón es un Abaton de otro color, el dorado suele ser el elegido.




Con tres círculos de diferentes tamaños a modo de diana pueden lanzarse, o deslizarse por el suelo para intentar conseguir la mayor puntuación e impedir la del contrario, algo parecido a la petanca.








El otro que sugieren desde Abatons es hacer una fila de varias torres e intentar derribarlas con el rebote de un Abaton desde la pared.Y luego la imaginación no tiene límite... el mío, como comenté arriba, los usa como gemas que le dan sus poderes especiales, y se montan batallas ficticias o se unen para salvar el mundo de algún desastre amenazante. En casa lo que más hace es crear estructuras con los conectores. Estructuras que luego intenta derribar en su totalidad con el mínimo de tiros posible.

En la guía-album puedes encontrar todos estos juegos. En ella te explica un poco en que consiste la colección, cuantos Abatons la componen, y como funciona lo de las pegatinas.
Te habla de los diferentes clanes con sus poderes y sus jefes, los cuales añaden alguna frase contando como son. Y luego aparecen todos sus miembros con un espacio para poner su pegatina y un pie de foto donde explica como es ese personaje. Al final de la revista te ponen algún ejemplo de construcción retándote a conseguirlas. En total son treinta y tres páginas.
También puedes echarle un ojo a su página web en AbatonsWorld.com, donde encontrarás toda la información de los diferentes clanes y sus miembros. Si te das de alta introduciendo tu e-mail y un nick, puedes acceder a tu colección, donde con una ficha interactiva podrás ver de un vistazo como lleva la cole. Puedes ver la lista en su totalidad, sólo los tengui, sólo los falti, o sólo los repes que tengas. Te la puedes descargar en PDF para llevarla siempre encima y comentarla con los compis.

Por lo que me comentó un nene del cole, el año pasado habían Abatons, sólo que entonces eran los Totem, ahora son los Animals y atención... que en la revista Panini Kids de este mes anuncian que están a punto de llegar los ¡Abatons Star Wars!
Con los Totem no se pueden hacer luchas ya que esos no tenían pegatinas (nada que un rotu no pueda solucionar en un momento dado) pero para hacer construcciones y jugar a derribos, fútbol y petanca se pueden juntar ambas colecciones.
Por cierto, nunca compramos revistas de ninguna clase pero la de Panini Kids la compramos este mes porque su precio de 3,99€ es un centimo menos que dos sobres de Abatons y traía de regalo una mini moto y dos sobres de Abatons. Por un céntimo menos tienes dos cosas más, hay que mirarlo todo jejeje.

¿Los conocías? ¿Hacéis alguna cole de kiosko? ^_^

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martes, 2 de diciembre de 2014

Play Foam, más diver que la plastilina

Hoy abrimos el cajón de las manualidades del cachorro.

Es donde guarda, desde hace un tiempo, las bolitas Play Foam de Learning Resourcers.
Las descubrimos  cuando fuimos a encargar los libros para el cole. Era un blister con ocho compartimentos de lo que parecían bolitas de poriexpan de diferentes colores. Estaba en la sección de manualidades junto a las plastilinas; y me pudo la curiosidad...



En el blister, con mis nociones de inglés básicas, pude entender : No mancha, nunca se seca. Y no necesité más...
¿Una pasta moldeable que no mancha? ¿Y que encima no se seca? ¡Madremiadelamorhermorso! ¡Y yo con estos pelos!
Pero no los cogí. Primero tenía que indagar sobre ello, no me lo acababa de creer. Yo seguía viendo un montón de bolitas de poriexpan, la cosa no me cuadraba.
Pero sí, nada más llegar a casa salí de dudas.
Ante mi una chica en un stand de Play Foam, amasando, pellizcando y pasando por la moqueta dichas bolitas. No vi que soltara ni una, ni le vi restos en las manos; las bolitas hacían una masa homogénea, una masa que se podía espachurrar, estirar, separar... Y hacía un ruidito peculiar, como un crujido húmedo... que me daba entre grima y unas ganas locas de meter la mano y espachurrar y remeter los dedos entre las bolitas.

No llegué a descubrir con que material se fabrica, solo te indica que no son tóxicas. Pero investigando por la red llegué a la conclusión que se hace con algún tipo de mezcla con las bolitas de poriexpan, borax y pegamento; o al menos así parecía que hacían las versiones caseras, aunque estas no me acabaron de convencer en cuanto a no manchar y no secar. No se veían tan limpias.

Así que unos días después volvimos a la tienda a por un blister de los grandes, que trae cuatro colores sencillos y cuatro con brillos (como purpurina pero más grande). Este tenía un precio de unos 10€, el pequeño de cuatro colores costaba sobre los 5€.
No tardamos en abrirlos al llegar a casa, nos moríamos por probarlo, no sé cual de los dos tenia más ganas jeje.
Empezamos con la amarilla de brillos, al principio me chasqué, esto no pintaba como en los vídeos que había estado mirando, no salían de una pieza de su hueco y se pegaban cosa mala.
Empezamos a amasarlo, la sensación es rara, de hecho parece ser que es una herramienta muy útil para los niños con problemas sensoriales; mientras yo amasaba aquel amasijo de bolitas amarillas me parecía cruel hacerle pasar por ello a un niño con esas particularidades, me estaba siendo bastante incomoda su manipulación, demasiado pegajosa, era imposible deshacerse de las bolitas que se te pegaban, no podías modelar porque se te enganchaba, era casi agobiante. Entonces vi la mesa del escritorio con rastros amarillos, ¡y eso que no manchaba!, nos miramos las manos y estaban amarillas igual, mi gozo en un pozo. Encima tras lavarlas con agua y jabón varias veces eso no salía, las manos seguían pegajosas, tuve que recurrir a un algodón empapado en alcohol y frotar y frotar para ir sacando las virutillas de ¿pegamento? amarillo.
Pero no me resigné, como esa noche hacía mucho calor (demasiado) pensé que lo mismo la temperatura le había afectado, así que al día siguiente volvimos a probar tras meterla un rato en la nevera. ¡Ahora sí!
Seguía manchando un poco la mesa, pero pasabas la "plasta" por encima y se iba. Así que ya abrimos el resto de colores, que no habíamos metido en la nevera junto al amarillo, y los probamos todos. Fue una gozada, no se pegaban, no manchaban, no dejaban rastros... Ahora sí veía la utilidad para la terapia sensorial.
Me di cuenta que los colores básicos son más secos, y los brillantes parece que son algo más pegajosos, pero no incomodan para su manipulación.
Es un tacto extraño, me pasaría el día entero espachurrandolo entre mis dedos; y ese ruidito que hacen... es que me pirra y a la vez me relaja. Sin darnos cuenta se nos hizo de noche, estuvimos casi tres horas seguidas creando y creando, ¡nos pasó el tiempo volando!
La mesa impoluta, igual que antes de sentarnos a jugar. Las manos limpias y sin olor. Nada que ver con la plastilina, que además de manchar a mi me da mucho asquito el olor que tiene y encima con ese color caca tan desagradable que acaba teniendo gracias a las pequeñas mezclas que se le va haciendo con las creaciones. El Play Foam en cambio si los mezclamos hacen una bonita masa multicolor. Aunque en casa preferimos usarlos por separado para dar más detalle a las creaciones; estoy por comprar otro blister para tener más cantidad por color ya que a veces se nos hace corto para depende que creaciones.

Es muy moldeable, las posibilidades son infinitas, y el tacto que tiene es muy divertido. Lo recomiendo al 100%



RESUMIENDO:
  • A partir de 3 años
  • No mancha
  • Fácil de recoger
  • Desarrolla psicomotricidad fina
  • Desarrolla creatividad
  • Estimulación sensorial
  • Coordinación ojo-mano
  • Relajación
¿Lo conocías? ^_^
Una imagen vale más que mil palabras...


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miércoles, 28 de mayo de 2014

Cupets de Giochi Preziosi, ¡ menudo chasco!

El pasado mes de Abril, a través de la web de Madresfera, tuve la suerte de ser una de las elegidas para probar los Cupets de Giochi Preziosi.
El niño estaba loco de contento; como para no estarlo después de que me comunicaran que iban a mandarnos los doce modelos diferentes que se pueden encontrar en el mercado (serpiente, cerdo, ratón, rana, tortuga, pez, lobo, perro, pollo, gato, jabalí y murciélago).
No hacía mucho había estado en una jugueteria buscando un detallito resultón y barato para la dura visita que teníamos prevista con el dentista y vi una de estas cajitas pero apenas le dediqué un rápido vistazo.
Me pareció caro para ser una aplicación de móvil disfrazada de muñeco. Y la verdad es que tras haberlo recibido ese primer pensamiento se vio ratificado.

animalitos para el baño
La gracia de los Cupets no reside en el muñeco que viene en la caja, un muñequito cuadrado de plástico blando, sin más, (me recuerdan a los que usan los bebés para el baño que escupen chorritos de agua).
Su gracia reside en la aplicación "gratuita" que te instalas para poder cuidar de lo que será tu mascota virtual, como los antiguos Tamagotchis pero del s.XXI (¿no te sientes mayor de golpe?). Y entrecomillo el gratuito porque aunque en la caja te lo anuncian como tal la verdad es que estás pagando entre 9€ y 12€, depende del establecimiento, por tu mascota Cupets.
Se supone que la gracia y el super exitazo de estos muñecos es que son de realidad aumentada, esto quiere decir que si enfocas tu Cupets con la cámara de tu móvil o tablet este aparece en 3D en la pantalla sobre el fondo o mobiliario donde lo tengas puesto, vamos que es como que cobra vida en tu casa. Pero esta cualidad solo sirve para hacer fotos y de mala calidad, todo sea dicho, la resolución e iluminación de la cámara baja considerablemente. Cuando te dispones a cuidar y/o jugar con tu mascota virtual es como cualquier otra aplicación de mascotas que pueda haber en el mercado.
Pou
De hecho nosotros hace tiempo que tenemos instalado la app de Pou, un gracioso monigote al que has de alimentar, limpiar, entretener y que trae un montón de minijuegos, de plataformas, habilidad o puzzles, con los que además consigues monedas para comprarle ropa, comida y mobiliario. Las mismas particularidades que los Cupets, solo que gratis.
Con pou no tienes la posibilidad de hacerte una foto con la realidad aumentada, es cierto, pero realmente ¿cuantas veces van a usar eso los niños? ¿y realmente eso vale los 10€ que te cobran por ellos?
Sí, los cupets traen un muñequito, (aunque por eso precio también puedes conseguir un precioso peluche de Pou junto a su app), tiene un cordoncito para que te lo cuelgues donde quieras aunque no me parece buena idea ya que el código QR que trae para poder hacer la realidad aumentada no viene serigrafiado, es una simple pegatina de papel que sino se a despegado en cuatro días sí se habrá deteriorado con los posibles roces. Hubiese sido buena idea ponerla plástica que aguantan más el trote y humedades.
La verdad es que el muñeco en sí no vale mucho, podrían haberlos hecho con patas, o que se yo, algo que diera más vidilla a los niños para estimularles a jugar también fuera de la tablet, así si tu bolsillo te da para hacer la colección (10€x12 figuras...) no tienes doce dados tirados por ahí que no sirven para nada. Porque para usar la aplicación, para darle de comer, alimentarle, o usar los mini juegos no necesitas el codigo QR ni el muñeco físico.

Pero dejando aparte mi apreciación y opinión hay una cosa realmente importante y que se tiene que tener muy en cuenta y la cual a sido la causante del mega chasco del niño. No hemos podido jugar con los Cupets porque la aplicación es incompatible con nuestra tablet. Nunca había tenido problemas de incompatibilidades de apps ni en el móvil ni en la tablet, y justamente a tenido que ser con esto.
Pero lo peor de todo es que si entras en la web de Cupets y miras los requisitos mínimos para poder usar la aplicación te indica:
  • Android 4.0 o superior
  • 512Mb de RAM
Y resulta que nuestra tablet es andorid 4.1 y tiene 1Gb de RAM pero... no nos funciona, no es compatible, la aplicación directamente no nos deja descargarla, una aplicación la que por cierto tiene un peso de ¡¡¡250Mb!!! no apta para cualquier memoria... Una autentica barbaridad de espacio consumido solo por la gracieta de hacerte una mala foto con el muñeco en 3D.
Así que ya me dirás, imagina si lo has comprado después de mirar los requisitos mínimos de tu tablet o smartphone, 10 eurazos a la basura, bueno no del todo, que aún te vale de llavero o para jugar en la bañera o piscina.


Ante la imposibilidad de usarlo en la tablet un familiar me prestó su smartphone ya que el mio ni de coña aguanta el peso de la aplicación. El Cupet viene con otra pegatina a lo largo del muñeco con un código para activarlo y registrarlo. Mal sitio y mala forma de ponerlo ya que puede ser tomado por una etiqueta de embalaje y el niño tirarla ante la emoción de desempaquetar su mascota. ¿No hubiese sido mejor hacer una tarjeta con rasca o similar?  Serigrafiada, dentro de un sobre, no sé, algo más vistoso y menos proclive a su perdida.
No llegué a introducir el código para registrar la mascota por miedo a que se quedara en la memoria del teléfono, de todas maneras si tu móvil o tablet tiene la suerte de aguantar el peso de la app o de ser compatible con ella no hace falta tener un código, puedes tener una mascota gratis, cosa que aún refuerza más mi duda sobre la necesidad de gastarse diez euros en el muñequito. Así que probé con ella. No estuve mucho rato ya que me puso bastante nerviosa, la musica de fondo me estaba crispando y no fui capaz de encontrar la opción para anularla, si es que la tiene. De igual manera el alimentarlo, cuidarlo y demás no me convenció, las comparaciones son odiosas pero es que es mucho tiempo usando Pou y este es más atractivo a la hora de hacer esos menesteres. Así que al final ni probé los mini juegos, ya tuve bastante con la musiquita crispadora, aunque como había visto algo por ahí aunciado vi que venian a ser lo mismo que los de Pou.

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martes, 15 de abril de 2014

Kit de excavación Homo Neanderthalensis, juega a ser un pequeño paleontólogo.

En vacaciones los niños suelen aburrirse y agobiarse en casa, es por eso que hoy toca abrir uno de los cajones de mi cachorro donde se guardó su kit de excavación de esqueletos.

Fue uno de los regalos que recibió por Navidad, y le gustó tanto que prefirió guardárselo para que no se le acabara y poder disfrutarlo mayor tiempo. ¿Conoces la frase "La felicidad está en la sala de espera de la felicidad"? Parece ser que él sí, y la explota y saca partido; deberías verle comerse una natilla para que le dure más y disfrutarla con intensidad jeje, así que con este juego de excavación de fósiles no iba a ser menos. Es por eso que lleva desde Enero a medio excavar guardado en su cajón.

Existen una gran cantidad de modelos y marcas en el mercado. Aunque la mayoría de veces los que se ven o encuentran suelen ser de dinosaurios. Este en particular es de Geoworld*, el Homo Neanderthalensis. También puedes hallar de gemas, dientes, insectos en ambar...
Este año en una tienda vi a muchos de ellos, era difícil decantarse solo por uno, pero me decidí por este esqueleto tanto por el precio (unos 12€) como por el modelo ya que a mi cachorro los dinosaurios no es que le llamaran nunca mucho la atención, en cambio el cuerpo humano le pirra así que seguro le iba a hacer gracia una vez dada por finalizada la excavación tenerlo en su cuarto junto al torso humano de piezas encajables que me pidió cuando tenía dos años.
No me equivoqué, se puso como loco al verlo y no tardó en sacarlo de la caja y ponerse manos a la obra.
El bloque que contiene los huesos fósiles mide unos 15x10cm, viene con una piqueta con una especie de cuchillo en su extremo opuesto y un cincel, ambos de plástico duro y resistente.
Yo eché en falta un cepillito para darle mayor realismo así que le sugerí de coger uno de los que tenemos para la cola blanca y para acabar de hacer la gracia una cuchara de plástico para usarla a modo de pala.
La piedra a excavar es de una especie de yeso muy blando, como si estuviese húmedo aún, muy fácil de rascar y picar; tan fácil que solo pasando el pincel vas sacando capas de "piedra". Lo cierto es que si le das cuatro viajes bien dados, o lo tiras al suelo, el bloque deja al descubierto las diferentes piezas que con un par de tirones podrías sacar. ¿Pero donde queda la gracia entonces? Eso lo sabe muy bien mi niño (como digo sólo hay que verle comerse una natilla) así que una vez cogidas las dos herramientas extras, que le sugerí y que le parecieron estupendas, se puso manos a la obra. Solo le faltaba un traje color caqui jajajaja.

Ponía su cincel y le iba dando golpecitos con la piqueta, haciendo surcos en la piedra, luego le pasaba el pincel para retirar el polvo y poder ver como iba el trabajo no fuese a haber un hueso ahí y este se astillara o echara a perder (aunque son de plástico resistente claro, hay que meterse en el papel jeje). Cuando por fin le apareció una punta de hueso se puso a pegar gritos emocionado, entonces dejó el cincel y la piqueta y se esmeró con el pincel, de vez en cuando usaba la cuchara-pala para retirar la arena que estorbaba y poder mantener limpio el trozo que trabajaba. No creas que es algo complicado o pesado, es que él disfruta dándole realismo. No te miento si te digo que ese primer contacto le duró dos largas horas que dejó a regañadientes porque ya era la hora de comer. Más tarde estuvo otras tres. Los días sucesivos lo cogió una media de dos horas diarias, cuando vio que eso ya estaba muy avanzado y se terminaría pronto me dijo que lo iba a dejar un tiempo para que le durara más. Y ahí sigue (¿a la espera de recibir nuevos fondos que permitan continuar con el descubrimiento? jajajaja), hasta hoy que al verme buscar imágenes para ilustrar la entrada a decidido que ya era hora de volver a los trabajos de excavación. 

Él le está sacando mucho jugo y disfrutando un montón, cuando se decida a acabar con este Homo Neanderthalensis le tengo el ojo echado a uno de pepitas de oro que viene con su bolsita de cuero para guardarlas, en realidad son pepitas de pirita (el falso oro) y para jugar a tesoros, piratas y ladrones le va a venir genial, sin contar la diversión que le brindará el tiempo de excavación previo.
Solo hay que tener una cosa en cuenta, crea mucho polvo, si hay personas con problemas respiratorios no creo que sea muy adecuado sobretodo si es el propio niño. Aunque no tiene porque quedarse privado del juego si usa una mascarilla o pañuelo, a fin de cuentas los verdaderos arqueólogos suelen llevar uno siempre colgado del cuello para cuando lo necesiten.
También tener en cuenta que puede ensuciar los muebles, al ser un material tan blandito el polvo que crea se queda adherido, aunque pasando un paño se quita fácil, yo más que nada lo aviso por si eres escrupuloso con el orden o la limpieza no te vaya a dar un patatús al ver la que se monta en un principio. Tranqui, de verdad que se recoge-limpia muy fácil, un paño y un barrido (o incluso mejor directamente la fregona húmeda o el mismo trapo) y todo como nuevo.
Aunque ahora que ya hace buen tiempo casi que es más divertido salirse al balcón o irse a un parque a hacerlo bajo el sol, más autentico aún.

*Nota en caja: Stefano Piccini, geólogo y paleontólogo, es el que ha ideado Eduproducts, una línea innovadora de juegos educativos infantiles, que contienen fósiles y minerales auténticos así como réplicas perfectas de dinosaurios, para acercar a los niños al fantástico mundo de la paleontología.


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